La cooperación transfronteriza
El objetivo de la cooperación transfronteriza entre zonas o regiones contiguas es desarrollar centros económicos y sociales transfronterizos mediante la aplicación de estrategias comunes de desarrollo.
Las regiones fronterizas padecen de unos problemas específicos derivados del "efecto frontera". Históricamente, las diferencias políticas entre los países europeos a ambos lados de las fronteras, especialmente en los ámbitos de la administración, la fiscalidad, la economía, la cultura o los asuntos sociales, convirtieron las fronteras estatales en auténticas barreras entre naciones, obstaculizando posteriormente la integración europea. Después de la Segunda Guerra Mundial se inicia la cooperación transfronteriza en Europa, a instancias del Consejo de Europa.
La cooperación transfronteriza se lleva a cabo entre dos o más autoridades regionales y/o locales vecinas, situadas en una misma área geográfica a lo largo de una frontera compartida, y que trabajan conjuntamente en todos los aspectos de la vida diaria.
La Asociación de Regiones Fronterizas de Europa (ARFE) se creó en 1969, con la existencia de tan sólo cuatro entidades transfronterizas en Europa y con el objetivo de ser la portavoz de las demandas de estas colectividades, respeto al reconocimiento y normalización de su papel vertebrador ante las instituciones europeas.
Según ARFE, las principales razones para la cooperación transfronteriza son:
Documento
Posición de la Eurorregión relativa a la consideración de la condición fronteriza de Illes Balears
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