Aeronautico y espacial
Francia y España forman parte de los países pioneros de la historia aeronáutica europea que han hecho del aeroespacial un sector clave de su desarrollo económico.
Francia, gracias a la región Midi Pyrénées, sigue afirmando su papel de líder mundial en el mercado de los aviones de más de 100 plazas, de la aviación de negocios de gama alta, en particular, y del sector aeroespacial en términos de concepción, desarrollo, integración y puesta a punto de satélites, lanzaderas, propulsión, telecomunicación o aviones militares... La región Midi Pyrénées es bien conocida por su dinamismo industrial, muy especialmente en estos ámbitos. Posee grandes potenciales y ha adquirido competencias incuestionables, que son el fruto de un siglo de historia. Estos activos tecnológicos, en la industria, la formación y la investigación, son fuente de creación de nuevas riquezas y crecimiento económico. Cabe destacar también el polo de competitividad "Aeronáutica Espacio y Sistema de Embarque", llevado a cabo por las regiones Midi-Pyrénées y Aquitaine, que fue designado por el gobierno francés el 12 de julio de 2005. La aprobación de este polo de competitividad y la recepción en Toulouse de la sede del concesionario GALILEO (primer sistema europeo de navegación por satélites) son y serán formidables aceleradores de estos sectores.
España juega también un papel destacado en el sector aeroespacial con aviones concebidos y fabricados en el territorio español (aviones de transporte militar como el CASA 235 y 295) o a través de cooperaciones internacionales ambiciosas. Además de aquellas empresas que actúan como motor del sector (EADS-CASA, aviones de transporte militar ITP: turbinas a baja presión, HISPASAT...), España es igualmente reconocida por el progreso tecnológico que ha adquirido en el ámbito de materiales compuestos.
Los dos países se movilizan actualmente alrededor de grandes proyectos europeos de construcción aeronáutica civil (Airbus A380) y militar (A400M o Eurofighter) o espaciales como ARIANE o GALILEO.

En este contexto, Catalunya ocupa el cuarto polo nacional de desarrollo del sector aeroespacial y considera que éste debe ser un eje fuerte de su estrategia de política industrial. La industria aeronáutica y del espacio catalana supuso en 2004 el 4,5% de la facturación del conjunto de la industria española (en 2000 no alcanzaba el 0,9%), más concretamente el 2,7% en aeronáutica y hasta el 8% en espacial. Destacan en este ámbito la constitución de Barcelona Aeronàutica i Espacial (BAIE), que agrupa a las empresas del sector, la reciente puesta en marcha de la plataforma tecnológica Centre de Serveis i Aplicacions Galileo (CSAG), así como la integración de capacidades en torno del Centre Tecnològic de l'Aeronáutica i de l'Espai (CTAE).
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